¿Regreso a la normalidad?– Estrategias para gestionar la ansiedad durante la transición: confinamiento/salida, teletrabajo/volver a la oficina

Bambú para el trabajo jun. 08, 2020

Tras pasar por un periodo amplio de confinamiento a causa de la pandemia por el coronavirus, varios países están dando apertura a la actividad económica, procurando reiniciar labores y recuperar poco a poco algún nivel de “normalidad” en sus actividades diarias.
Muchas son las preocupaciones para este regreso a “la nueva normalidad”, como lo han llamado, entre ellas tenemos:

¿Cómo podemos volver a los lugares de trabajo sin descuidar nuestra salud?


¿Qué garantías puedo brindarle a mis empleados o colaboradores, para un regreso seguro a la oficina?


Aunque no contamos con respuestas definitivas, sí es claro que las empresas y las personas que están retornando a la vida laboral en sus jornadas o lugares regulares, están creando distintas formas de atender a estas inquietudes. Lo que sí podemos ahora confirmar es que nada volverá a ser como antes del COVID-19.

Revisemos algunos aspectos que muchas empresas están teniendo en cuenta para el regreso de sus empleados o colaboradores a sus instalaciones físicas:

Distanciamiento social: En algunas oficinas están disponiendo la ubicación de las personas con una distancia física de 2 metros, modificando los espacios o también realizando turnos por horarios y días, para disminuir el número de personas en un mismo momento en la oficina.

Uso de pantallas o módulos físicos que separen los espacios: Estas pantallas o barreras en particular se están implementando en lugares donde se abre atención al público o incluso para evitar el contacto cercano entre empleados o colaboradores.

Uso de mascarillas e implementos de protección: Otro factor que se ha incluido en el protocolo de bioseguridad para regresar a las oficinas, es el uso permanente de tapabocas y/o mascarillas durante las jornadas laborales.

Uso de termómetros en rutinas de revisión diaria: Los termómetros se han incluido dentro del protocolo de bioseguridad, en tanto que pueden indicar en qué momentos realizar una atención especial a un caso en riesgo.

Disponibilidad permanente de medidas de higiene: Instalación de puntos de desinfección al ingreso de la oficina, lavado de manos, uso de gel antibacterial y en algunas empresas, también mantienen un protocolo de cambio de ropa y zapatos al ingreso y salida del trabajo.

Aumento de protocolos de limpieza y desinfección de áreas de trabajo: Esta actividad no sólo tendrá que estar escrita, sino que debe convertirse en una condición real que permita la tranquilidad para los empleados que vuelven a las oficinas.

Para cualquier empleado, colaborador o usuario de servicios, es fundamental sentirse seguro en esta etapa de retorno a las labores, por lo que es fundamental que se garanticen cuidados para todas las personas, no sólo desde el discurso, sino desde acciones reales y concretas que evidencien que se están tomando las medidas necesarias para cuidar de todos.

Es importante que cada líder en las empresas, conozca cómo ha afectado a su equipo de trabajo este tiempo de confinamiento y cuáles son las expectativas ahora, en este paulatino regreso a la oficina, por ejemplo, quienes están en casa con sus hijos en educación virtual, tal vez van a requerir mayor flexibilidad para poder continuar laborando desde casa, etc.

No obstante, es real que muchas organizaciones no pueden asumir todas estas medidas para garantizar la seguridad en salud a sus colaboradores, por lo que han dispuesto, mantener en lo posible el trabajo desde casa.

En España por ejemplo se ha informado que las oficinas reducen su capacidad para acoger físicamente a sus empleados entre un 30% y 50%, igualmente en Gran Bretaña se continúa combinando el trabajo en oficina con el trabajo en remoto.

En Canadá, al igual que en muchos otros países, se utilizan espacios amplios donde ubican a todos los empleados, con mínima distancia física que desde siempre, ha dado origen a enfermedades colectivas, por el poco espacio abierto para respirar. Esto también tendrá que replantearse tras la pandemia por COVID-19, como también el uso de ascensores, que ahora no sólo lo determinará el peso, sino la cantidad de personas, el distanciamiento y las medidas de higiene.

Durante el trabajo en casa, han ocurrido situaciones interesantes, algunos empresarios han observado que el desempeño de sus empleados o colaboradores se ha podido mantener o incluso, han identificado niveles mayores de productividad, al parecer el aprovechamiento del tiempo en casa, la no necesidad de transportarse hasta el lugar de trabajo y el adecuado acompañamiento de líderes de equipo pueden estar asociados a este resultado. No obstante, otras empresas han informado que se ha reducido significativamente la productividad de sus colaboradores, se reconocen además las limitaciones de los espacios domésticos, en cuanto a la conectividad, la comodidad de sillas, mesas de trabajo y la privacidad para hallar más eficientes niveles de concentración en las tareas laborales.

Por otro lado, para algunas personas que han experimentado el teletrabajo se ha perdido el margen de los horarios laborales, confundiéndose con el tiempo de descanso, por lo que en ocasiones se ha terminado extendiendo el horario de trabajo, propiciando mayores niveles de agotamiento y estrés; razón para que nos preguntemos acerca de la percepción de cada integrante del equipo de trabajo, frente a las nuevas condiciones laborales.
Es una realidad clara que el trabajo en casa podría seguir siendo la modalidad laboral por un buen tiempo, puesto que volver a la oficina por etapas podría tardar varias semanas e incluso meses, por tanto, se procurará en la medida de lo posible continuar así, pues ha sido también una salida para no detener por completo la economía, aunque la pregunta es: ¿cómo lo experimentan empleados o colaboradores?.

La respuesta es ambivalente, porque si bien existe un agotamiento por estar en el distanciamiento físico, se extraña la presencialidad y el compartir con los otros, además que se requiere volver a espacios físicos para que muchos trabajos puedan hacerse como de costumbre; salir y exponerse al contacto inevitablemente representa un riesgo, que cada persona tendrá que enfrentar para el regreso a la “nueva normalidad” y en una palabra se resume la sensación que esto genera: Ansiedad, más que miedo, en tanto que no recibiremos un ataque directo como estando en una guerra, sino un asunto más asociado a la inquietud, puesto que aparece como producto de la anticipación de lo que nos puede ocurrir, según refiere Ignacio Calvo Rodríguez, psicólogo de la Asociación Mentes Abiertas y experto en intervención de la ansiedad y el estrés; quien además plantea la importante necesidad de la gestión de emociones y la regulación del estrés, en donde será fundamental tener presente la capacidad que tenemos de controlar las cosas.

Frente a la regulación de la ansiedad y el estrés asociados al COVID-19 y el regreso a la “nueva normalidad”, es valioso reconocer que en esta etapa de desescalada, tenemos cada uno parte del control para prevenir un posible contagio, en tanto que a través de rutinas de autocuidado y distanciamiento podemos tener una mediana tranquilidad, la otra parte le corresponde a las políticas públicas y de cada empresa, para garantizar las condiciones que les corresponden, para brindar la seguridad a las personas.
Algunos factores que pueden generar ansiedad derivada del Covid-19, son detectados como situaciones de amenaza o peligro por nuestro sistema límbico cerebral, con el fin de establecer mecanismos o estrategias de protección para lograr la supervivencia; entre ellos encontramos:

Miedo a salir al exterior, perdiendo la seguridad que habitaba en el hogar.
Miedo a ser contagiados por el virus
Miedo a contagiar nuestras familias o personas de alto riesgo
Miedo a morir o a la muerte de familiares
Miedo a volver a una vida agitada, apresurada, sin tiempo para sí mismos y la familia
Miedo a perder el trabajo
Miedo a una reducción del salario
Miedo a tener contacto con las personas
Miedo a usar el transporte público
Miedo a colapsar con el volumen de trabajo en oficina y en casa
Miedo … miedo… miedo…

Mario Azzi en Unsplash

Antes de sugerirte algunas estrategias para la gestión del miedo, la ansiedad y/o el estrés, es recomendable que si estás presentando estas emociones, procures iniciar tu salida de manera paulatina y progresiva, poco a poco la adaptación hará su tarea y te sentirás con menos temor de salir.

Revisemos algunas estrategias para la gestión de emociones, en particular del miedo:

  1. ¡Está bien tener miedo!, tu sentir es natural, ahora mismo muchas personas lo experimentan, es humano y está bien.
  2. Habla de lo que sientes con personas cercanas o de confianza, como amigos y familiares.
  3. Sé compasivo y amable contigo mismo, con lo que sientes.
  4. Practica la empatía y la amabilidad con las otras personas y con lo que ellas sienten.
  5. Acepta la situación que vivimos, sin juzgar.
  6. Date un momento para ti, para revisar lo que necesitas, lo que sientes, lo que piensas y lo que deseas.
  7. Gestiona el tiempo, incluyendo diariamente varios descansos, donde desconectes del trabajo y conectes contigo.
  8. Conecta con el momento presente: A través de la respiración, puedes regalarte un momento de presencia, realizando 5 inhalaciones y exhalaciones lentamente.
  9. Observa tus sensaciones, dándote un momento para explorar cómo se encuentra tu cuerpo, si identificas algunas regiones con tensión o alguna temperatura en particular.
  10. Identifica las emociones que te habitan, si es una o son varias, qué nombre tienen y en qué parte del cuerpo puedes ubicar su presencia.
  11. Acoge la o las emociones: las emociones son naturales, no las rechaces, dales la bienvenida y observa lo que generan en tu cuerpo.
  12. Permite que las emociones fluyan: Al identificar cuál o cuáles emociones te habitan, acogerlas y permitirles existir, así logras que fluyan y sigan su camino, en cuanto menos te lo esperas, se habrán marchado.

Te invito a realizar las prácticas de la app Bambú, donde puedes encontrar cortas actividades para aliviar el estrés, la gestión de emociones y para este momento de regreso a la “nueva normalidad”, encuentra la temática Un día a la vez, entre otras.

Recomendaciones adicionales para disminuir la ansiedad:

  • Sigue los protocolos de autocuidado de manera rigurosa, así sentirás más tranquilidad por hacer lo que te corresponde.
  • Mantén hábitos de vida saludables: un patrón de sueño establecido en los horarios habituales para dormir, alimentación sana y ejercicio físico.
  • Evita la automedicación.
  • Evita el consumo de alcohol, cigarrillo y drogas.
  • Pide ayuda profesional si sientes que la emoción te desborda.
  • Limita la información a la que te expones diariamente y al consultar, procura hacerlo de fuentes confiables.

Adriana Morales Franco
Neuropsicóloga

Referencias:


¿Cómo será el regreso a la oficina… Cuando se regrese?:
https://www.rcinet.ca/es/2020/05/05/como-sera-el-regreso-a-la-oficina-cuando-se-regrese/

Coronavirus en China: cómo está siendo el regreso al trabajo en el gigante asiático después del confinamiento y qué cosas han cambiado:
https://www.bbc.com/mundo/noticias-52552787

De regreso a la oficina: Qué tener en cuenta para la transición:
https://www.dinero.com/management/articulo/consejos-para-hacer-el-regreso-a-la-oficina/286863

Estrés postraumático y ansiedad por el Covid: síntomas y cómo combatirlos “desde dentro”:
https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2020-05-07/estres-postraumatico-ansiedad-coronavirus_2582528/

¿Miedo a salir de casa por el coronavirus?: Cómo  afrontar la vuelta a lo que era normal:
https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2020-04-15/miedo-salir-de-casa-por-el-coronavirus-desescalada_2545528/