Estrategias para desarrollar la aptitud emocional de un líder humano exitoso

Bambú para el trabajo jul. 17, 2020

En nuestro blog post: Los líderes de equipo exitosos son sensibles y gestionan sus emociones adecuadamente hablamos sobre las diez características con las que cuentan estas personas, quienes tienen el importante desafío de orientar y guiar una organización, llevar un proyecto a la cima, y en simultáneo, pensar en su equipo, en su productividad y su felicidad, como también en la propia.

Como bien sabemos, no somos sujetos totalmente terminados y a diario podemos crecer, trabajar en nuestra propia evolución, por ello, en este post queremos presentar algunas estrategias para entrenar y fortalecer los dominios que pueden llevarte a ser un líder apto emocionalmente, capaz de liderar con éxito el gran barco de tu organización y afrontar el mar de olas que se atraviesan en los océanos de las distintas culturas organizacionales.

Antes de empezar, queremos invitarte a que realices este test: “Escala de autoevaluación emocional para líderes y directivos” que hemos creado para tí, con el fin de identificar tus fortalezas y los aspectos que puedes entrenar, para ser un líder o directivo exitoso y con una adecuada gestión de sus emociones.

1. Agenda tu entrenamiento físico

Elige siempre cuidar de tí antes que cuidar de otros, tú eres el pilar de todo, por lo que será muy importante mantenerte sano. Así como cumples con tus horarios laborales, cumple con una rutina de actividad física por lo menos tres veces por semana, debería ser tan importante cumplir con este encuentro, como lo es la cita con un cliente potencial para tu empresa. Estarás cuidando de tí.

2. Cuida tu alimentación

Eres lo que comes y una alimentación balanceada puede brindarte los nutrientes necesarios para mantener tu atención enfocada, generar ideas creativas y disponer de la energía diaria para asumir los retos permanentes que presenta el orientar tus proyectos y equipos de trabajo. Procura asesorarte de profesionales en nutrición para revisar tus hábitos alimenticios y emprender formas efectivas y cuidadosas de alimentarte saludablemente.

3. Primero tu salud mental

Esta recomendación quiere ser enfática en dejar claro que la salud mental es fundamental para la vida, podríamos decir que es tan importante como la salud física o incluso más; cuando cuidas tus pensamientos, reconoces tus emociones, identificas tus patrones de conducta, puedes interpretar la vida de una manera diferente y es que tu vida en la empresa es la reproducción de lo que eres en otro escenario.

Por ello, sugerimos que hagas un pacto de amor y respeto a tí mismo, un acuerdo que también brindará bienestar a quienes te rodean, en tu hogar, tu círculo social y laboral, porque es transparente: “Cuando tu modificas tus pensamientos, tus acciones se transforman y todo lo que está a tu alrededor también”; a partir de ahora tu salud mental debe estar en la lista de tus prioridades vitales, para lo que es indispensable vincularte a un proceso terapéutico por psicología, con un profesional idóneo.
No esperes a estar atravesando situaciones críticas para ocuparte de ti, hazlo ahora y te dotarás de herramientas para sortear las distintas adversidades que trae la vida.

4. Sé consciente de tí

Comienza siempre por observarte a tí antes que a los otros, revisa lo que tú estás desplazando, pues muchas veces un problema personal es llevado al espacio laboral, disfrazado de dificultad en la empresa.
Por ejemplo, puedes sentir temor por el futuro de la organización o tener alguna preocupación o inseguridad frente al rendimiento de tu equipo, lo que trasladas como una percepción directa del bajo desempeño de algún integrante de tu grupo de trabajo, centrándote en un error o incumplimiento, así podrías confirmar tu creencia o inseguridad, tal como una profecía autocumplida.

Para ello te sugerimos un ejercicio de autoconsciencia: cuando alguna situación te perturbe, te invitamos a dar un paso atrás y revisar la raíz de lo que sientes, háblalo con alguien de mucha confianza o escribe tratando de describir tus emociones y pensamientos, asumiendo la responsabilidad que te corresponde en ello; todo esto antes de señalar, juzgar o solicitar el cambio de una conducta de un empleado, compañero de equipo o colaborador.

Es común que algunas personas puedan plantear: “¡Tú me haces enojar!” o “¡Tú me estresas”!, cuando en realidad el otro sólo se comporta y tu interpretas sus acciones de acuerdo a tus patrones y pensamientos, construidos a lo largo de tu vida.
Quién se enoja o estresa eres tú, puedes también elegir no enojarte o no estresarte. De nuevo, insistimos en la importancia del conocimiento de sí mismo, que bien puede alcanzarse gracias al proceso terapéutico por psicología.

5. Entrena la empatía

Ser empáticos es un proceso innato, la posibilidad de comprender al otro, de ponerse en su lugar, es una habilidad con la que nacemos y vamos desarrollando gracias a la crianza y la formación familiar, educativa y cultural.
No obstante, podemos también aprender de la empatía y revisar en nuestro caso, qué tan sensibles somos con el reconocer las dinámicas de vida de las personas, sus éxitos y fracasos. Es importante que te preguntes cómo se sienten las personas de tu equipo de trabajo, cómo una decisión o cambio les puede impactar en su mundo psicológico, familiar, social y laboral.

Sabemos que no puedes ordenar la vida de nadie, más que la tuya, pero sí puedes conocer cómo se siente tu equipo y aunque en ocasiones no puedas brindar lo que cada quien requiere, hacerle saber que estás junto a ellos y que pueden contar contigo, bastará para que se sientan apoyados.

Puedes además con honestidad plantear hasta dónde como líder o empresa puedes apoyar, o cuál es el límite para intervenir en la vida de las personas de tu equipo; tampoco se trata de resolverlo todo, pero demostrar un interés genuino, escuchar o saber cómo se sienten las personas que laboran en tu organización y plantear apoyos posibles, puede impactar positivamente la cultura de tu empresa.

6. Juega con tu equipo

El juego es una actividad humana fundamental. A través del juego no solo generamos diversión, también podemos crear nuevas formas de resolver un problema, aprender lo que queremos y finalmente, se liberan tensiones del formato de la vida adulta que tanto nos pesan a veces.

Como líder es importante invertir tiempo en recreación y diversión para el equipo, puedes crear juegos cortos antes de una reunión, realizar concursos para que los empleados se diviertan y muy importante, que tú te involucres, para que te puedan sentir más cercano y humano.

7. Activa tu curiosidad

La apertura y la curiosidad son habilidades que con el paso de los años se van reduciendo, a menos que las alimentemos y entrenemos constantemente.

Estas condiciones son importantes para la empatía y la comunicación asertiva, por ello te sugerimos:

Utiliza la escucha activa, cuando necesites resolver una situación escucha atentamente propuestas de tus compañeros de equipo y empleados, hazlo con apertura, permitiendo que cada expresión ingrese a tu plano mental, sin juicios, considerándolo viable y poniendo a un lado tu subjetividad.

Es importante que te apoyes también en el lenguaje no verbal, cuando te comunicas envías muchas señales aparte de tus palabras, como asentir con la cabeza, mirar a los ojos, sonreír... son algunas de las muchas formas de mostrar a tu interlocutor que su mensaje te interesa y que no lo estás rechazando sin conocerlo a fondo.

Finalmente, permite pausas y silencios en las conversaciones con tu equipo, pues en la mayoría de situaciones, los mensajes iniciales no son todo lo que las personas quieren comunicar y si no les permitimos expresarse, desconoceremos su real intención o necesidad.

8. Entrenamiento en atención plena

La atención plena es como un músculo que puedes trabajar tanto como tus piernas, abdomen o brazos; y lo mejor, su entrenamiento estimula la actividad cerebral.
Estar presente evita errores y disminuye los niveles de tensión, estrés y ansiedad.

Date cuenta cómo te tratas, qué tanta dureza usas para evaluarte, permítete ser tú con errores y falencias, perdónate cuando algo no estuvo bien de tu parte. Revisa además si diariamente puedes apoyarte en pequeñas acciones que asignes a personas de tu equipo y pídelo abiertamente.

Estar presente en el aquí y el ahora también requiere de una decisión radical frente a los pensamientos, ¿cuánto tiempo ocupas en pensar en tus preocupaciones?. Sugerimos elegir una hora del día para darle cabida a todas tus inquietudes, en ese instante desplegar todo lo que ronda en el pensamiento y te genera ansiedad o estrés; en el otro tiempo, ocuparse de cada situación que se experimenta, pues cuando aparezca un pensamiento de preocupación, lo reservas para la hora destinada para ello.

9. Refuerza tu capacidad de resiliencia

Es importante que cuentes con una red de líderes, emprendedores o empresarios, en los que te puedas apoyar para compartir experiencias que son comunes en su cotidianidad, poder conversar acerca de cómo se sienten con el desafío de orientar, liderar, acompañar; cuáles retos han superado, cómo lo han logrado... puede darte ideas para tus propias vivencias en tu empresa.

Por otro lado, te sugerimos que hagas un diario de logros personales y del equipo, que puedas consultar cuando las fuerzas se agotan o la confianza se disminuye, pues darte cuenta de todo lo que ha logrado tu equipo bajo tu orientación, podría recargarte a ti y a tus colaboradores o empleados para no desistir.

10. Comunícate de manera asertiva

Ya hemos hablado de algunos factores importantes para la comunicación, como lo son la empatía, la curiosidad, apertura y escucha activa.

Puedes además fortalecer los canales de comunicación para tu equipo, como disponer de un lugar para presentar comentarios de admiración y apoyo por labores en procesos o actividades realizadas, un lugar o canal también para expresar aprecio por las personas que trabajan diariamente en tu empresa.

Por otro lado, cuando aparezca una situación problemática te recomendamos desprenderte del deseo imperioso de tener la razón, permitiéndote observar la postura y perspectiva del otro, posibilitando traer a la luz nuevas formas de interpretar una misma situación y de esta manera, observar con mayor claridad cuál es la mejor opción o solución.

Entrenar la autoconciencia, la empatía, la atención plena, al igual que la resiliencia, puede facilitarte la gestión de tus emociones y contribuir positivamente en tu desempeño como líder.

Puedes apoyarte mucho en las prácticas de meditación que diseñamos en App Bambú, donde puedes encontrar contenido elaborado por expertos para el desarrollo de autoconciencia, atención plena y gestión emocional.

¿Quieres mejorar el Bienestar emocional y la productividad de tu equipo?

Te invitamos a conocer Bambú para empresas, un programa único que permite integrar la meditación y mindfulness en el trabajo y en la vida diaria.


Adriana Patricia Morales Franco
Neuropsicóloga

Referencias

Hit the Emotional Gym — The Founder's Framework for Emotional Fitness:https://firstround.com/review/hit-the-emotional-gym-the-founders-framework-for-emotional-fitness/

La razón por la que el mindfulness es importante para los emprendedores:
https://www.entrepreneur.com/article/342283

Los 7 beneficios del mindfulness para emprendedores y directivos:
https://empleayemprende.com/los-7-beneficios-del-mindfulness-para-emprendedores-y-directivos/

Adriana Morales Franco

MsC. Neuropsicología