Cómo gestionar la ansiedad con el Mindfulness

Mindfulness abr. 26, 2020

Por Candida Vivalda

En este momento tan particular que estamos viviendo en todo el planeta, es muy normal que estemos experimentando momentos de ansiedad. Desde sentir inquietud, aceleración, intranquilidad… hasta verdaderos momentos de pánico.

En general, la ansiedad es un estado mental de preocupación o inquietud excesiva frente a ciertas circunstancias, que pueden ser reales o irreales. Cuando tus niveles de ansiedad aumentan y la anticipación de eventos futuros negativos se apodera de ti, básicamente se desencadena una “tormenta eléctrica interior” que te altera mental y físicamente.
Pensamiento acelerado… respiración acelerada… cuerpo acelerado.

Esta es la ansiedad: una voz interior muy sutil, que se preocupa por cosas que en este momento no puedes resolver, o que siente que no tienes el control sobre el futuro.

La situación que estamos viviendo, con la emergencia sanitaria del COVID-19, es un ejemplo perfecto de situación que no podemos resolver de inmediato, lo cual genera una fuerte sensación de falta de control. No está bajo nuestro control el cómo y el cuando se resolverá esta crisis. Y tampoco está bajo nuestro control lo que sucederá a nivel económico y cómo nuestra vida personal y profesional, ya afectada por la crisis sanitaria, se verá impactada.

Radu florin en Unsplash

Dos técnicas sencillas que nos pueden ayudar


Quizás sientes que está llegando la ansiedad. Empiezas a preocuparte por cosas que en este momento no puedes resolver… y enseguida empiezas a entrar en una espiral de pensamientos y sensaciones de agobio que se van retroalimentando muy rápidamente.

Para gestionar estos momentos difíciles, te proponemos dos prácticas que se pueden realizar en dos o tres minutos, y que pueden ayudar a  desactivar el circuito automático de pensamientos que desencadena la ansiedad.

Y como lo hacemos? Anclando nuestra atención en el momento presente, a través, por ejemplo, de la atención consciente a la respiración y al cuerpo.

  1. Atención consciente a la respiración y al cuerpo.

    Tan solo pararte a hacer unas respiraciones conscientes, alargando la exhalación, o sentir el peso de tu cuerpo (pies, asiento, manos, si estás en posición sentada) puede darte la sensación de “aterrizar”, de empezar a “salir del bucle”. Estar atentos al cuerpo y a la respiración tiene el beneficio de traernos de inmediato al momento presente. Y cuando la mente está en el presente, la voz interior que acompaña la ansiedad pierde fuerza y se empieza a acallar.

  2. Gratitud por lo que SÍ puedes controlar en esta situación.

    Siempre hay razones, cosas, personas, situaciones por las que estar agradecidos en nuestro día, por dura que sea la situación que estamos enfrentando. A lo mejor no puedes controlar cómo y cuando se resolverá esta crisis, pero seguramente hay cosas en tu vida que SÍ puedes controlar y por las que además estar agradecido.

    Tener un hogar que te acoge, seres queridos con los que poder hablar (aunque sea por videollamada), disfrutar de una buen café o de una pieza musical, de una ducha caliente… Puedes tomar unos momentos al principio o al final del día para listar 3 razones por las que sientes gratitud en tu día. La gratitud nos conecta con lo que ya tenemos, que ya está aquí, y es un antídoto muy potente contra la preocupación y la ansiedad relacionada con la incertidumbre sobre el futuro.

Mantén la calma en los tiempos difíciles

Desde Bambú hemos querido aportar un grano de arena para ayudar a sobrellevar esos momentos difíciles, ofreciendo varios programas de audios gratuitos y abiertos a todos: Reducir Ansiedad y Mantener la Calma.

Estos programas, con audios de meditación, sonidos relajantes y historias para dormir, nos brindan contenido especial para aliviar la ansiedad, conseguir enfocarnos y descansar cuando más lo necesitamos.

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