Inteligencia emocional en el ámbito laboral

Bambú para el trabajo ago. 25, 2020

Invertir en el talento humano siempre es una maravillosa estrategia. Las empresas y organizaciones crecen y son exitosas gracias al trabajo en conjunto de directivos, coordinadores y empleados o colaboradores en general.

Con esta serie de artículos pretendemos contribuir al bienestar laboral, la cultura organizacional y la felicidad en el trabajo; partiendo siempre de la humanización en las empresas y apostando por el crecimiento personal de los colaboradores y directivos, para que, como una orquesta, puedan generar las melodías más armoniosas, pues cada integrante tiene un rol valioso en el resultado.

“Llévese mi gente pero déjeme mis fábricas y pronto crecerá la hierba en el suelo de esas fábricas. Llévese mis fábricas pero déjeme mi gente y pronto tendremos una fábrica nueva y mejor”. – Andrew Carnegie

Nos resulta fundamental hablar de la inteligencia emocional, siendo un componente general del ser humano y que alude a entender de qué manera podemos influir de un modo adaptativo e inteligente tanto sobre nuestras emociones como en nuestra interpretación de los estados emocionales de los demás.

Este aspecto no es exclusivo de la vida en el trabajo, también obedece a una condición inherente al ser humano y que repercute en nuestro desempeño familiar, laboral, social y en general en las estrategias de adaptación al medio que nos rodea.

¿En qué consiste?

Se consideraba que el éxito profesional y laboral se predecía a partir de altos resultados en las pruebas de coeficiente intelectual, siendo la lógica y el razonamiento numérico y verbal, algunos predictores del buen desempeño académico y del rendimiento en el trabajo. No obstante, recientemente se ha identificado que las habilidades requeridas van mas allá de eso, condiciones que no pueden ser valoradas por los clásicos tests de inteligencia.

Esto llevó a replantear el concepto de inteligencia y de cuáles factores se compone, dando paso a teorías como la de las Inteligencias múltiples de Howard Gardner, la teoría de Raymond Cattell, y otras; que explicaban las diferencias entre Inteligencia fluida y cristalizada, o la Inteligencia Emocional que planteó Daniel Goleman.


Las emociones atraviesan nuestra vida

Indiscutiblemente las emociones juegan un papel muy importante, nos mueven hacia muchas situaciones, incluso son a veces las que dirigen la toma de decisiones importantes: cómo hacer un negocio, elegir una pareja, cerrar un vínculo, abandonar un empleo, etc.
Las emociones nos acompañan en el día a día, podemos pasar por varias en un mismo momento y aunque en ocasiones las queremos rechazar o negar, ellas siempre habitan en nosotros.

Algunas personas cuentan con mayores habilidades para regular o gestionar sus emociones y en definitiva, no es muy clara la relación entre el coeficiente intelectual y la inteligencia emocional, incluso se cuentan numerosos casos en los que personas con altos desempeños en pruebas intelectuales, presentan poco éxito en su vida laboral, social y sentimental.

Cowomen en Unsplash

Componentes de la Inteligencia Emocional

Autoconocimiento emocional

Relacionado con el conocimiento que tenemos acerca de nosotros mismos, cuáles emociones nos habitan, cómo reaccionamos ante ellas y en qué momentos una decisión, por ejemplo, no debe ser tomada, para no ser contaminada por un estado emocional.

Autorregulación

Este componente hace referencia al dominio que se tiene de las emociones, indica que conocemos cuando una emoción es temporal o pasajera y cuándo nuestra situación afectiva representa otro estado. Posibilita incluso el aprovechamiento de las emociones a favor, entendiendo que vienen y van y que pueden facilitar muchos estados y perturbar otros.

Automotivación

Mantener las emociones orientadas hacia el logro de metas, posibilita no perder la ruta, incluso cuando, otras opciones aparecen en el camino que pueden desviar la atención, el interés y el esfuerzo hacia la consecución de los objetivos iniciales.
Este componente implica el no dar suficiente atención a los obstáculos y desarrollar una actitud optimista, con iniciativa y proactividad.

Empatía

Reconocer las emociones en las demás personas, identificar sus necesidades o situaciones afectivas a partir del lenguaje no verbal, posibilita mayores niveles de entendimiento en la socialización, permitiendo interacciones sociales empáticas.

Relaciones interpersonales

Relacionarnos con los otros es un componente que acompaña nuestra cotidianidad, y en el trabajo no puedes evitar interactuar con los compañeros, bien sean tus colaboradores o jefes.
Por ello, hacer uso de la inteligencia verbal es fundamental, partiendo de la escucha atenta y el poder expresar los pensamientos y las ideas de la manera adecuada, para que promueva la comunicación y no obstruya el diálogo, afecte la dinámica laboral o interfiera con la vida emocional de los demás.

Por otro lado, la Inteligencia emocional nos ayuda a pensar en las causas que han desencadenado que otros se comporten de un modo que nos hace sentir de una forma determinada, en lugar de iniciar pensando en cómo nos sentimos y a partir de ahí decidir cómo reaccionaremos ante lo que otros digan o hagan.

¿Por qué las empresas buscan personas con alta inteligencia emocional?

En los procesos de selección de personal, se requiere identificar todas las habilidades requeridas para el cargo, como también las habilidades asociadas a la inteligencia emocional; por ello, en varios procesos se han incorporado las evaluaciones de aspectos emocionales e incluso, se diseñan pruebas que someten a simulacros de situaciones que ponen bajo presión al candidato, con el fin de explorar cómo gestiona las emociones y cuáles son las estrategias que emprende para resolver los problemas, su creatividad, recursividad, las habilidades interpersonales, entre otras.

Está muy claro entonces que la inteligencia emocional es una habilidad para explorar y potenciar en cada uno de nosotros y que, a nivel empresarial, vale la pena invertir en este dominio, pues si bien es una habilidad que existe de manera natural en cada uno de nosotros, podemos entrenarla, como ejercitamos nuestro cuerpo.

Un desafío para las empresas de hoy es la selección de personas con alta inteligencia emocional y un currículo adecuado para desempeñar el cargo;  además no olvidar la formación y capacitación de cada una de las personas que conforman el equipo en el fortalecimiento de este factor (inteligencia emocional), pues a partir de un buen entrenamiento, puede lograrse potenciar esta habilidad, que puede llevar a la empresa y sus integrantes al éxito. Algo tan valioso como que cada uno logre gestionar sus emociones, existan adecuadas relaciones interpersonales y la automotivación mantenga la marcha firme hacia el logro de los objetivos.

En Bambú, contamos con un completo programa de Bienestar para empleados con el que se refuerzan los valores, prácticas y hábitos que forman líderes que se destacan dentro de los equipos de trabajo.
Si quieres conocer más sobre la propuesta de Bambú para empresas, visita nuestra página web y escríbenos para contarte más.

Adriana Patricia Morales Franco
Neuropsicóloga


Referencias:

¿Qué es la inteligencia emocional?:
https://psicologiaymente.com/inteligencia/inteligencia-emocional

La inteligencia emocional en el éxito empresarial:
https://dspace.ups.edu.ec/bitstream/123456789/6130/1/La%20inteligencia%20emocional%20en%20el%20exito%20empresarial.pdf

Adriana Morales Franco

MsC. Neuropsicología